Estos días tenemos que volver al cole con los niños. Se repite la rutina de comprar libros, ropa y materia. Año tras año me pregunto cómo nadie piensa en un formato de
libro más cómodo para los chavales. No es lógico que uno tenga que acarrear todo el contenido de un curso todos los días para dar sólo la materia de cada día. Los niños suelen dar una media de tres hojas de cada asignatura, por tanto, con que llevaran 30 hojas sería suficiente. Conozco una madre que divide los libros en “fascículos” para repartir el peso, es una buena aproximación, aunque no es la solución.
Lo que está claro es que en el siglo XXI el alivio del peso a los chicos ya no tiene que ver con el formato del papel sino que los libros de texto tienen que ser los primeros que sean “libros electrónicos”. La tecnología ya está disponible y es asequible. Lo analizaba recientemente Enrique Dans en su página: http://www.enriquedans.com/2009/08/el-desarrollo-del-mercado-del-libro-electronico.html. Pero lo que no está todavía maduro es el modelo de negocio de las editoriales de libros de texto. Los contenidos tienen que ser electrónicos, los niños tienen que tener su ordenador, tableta, netpc o ebook para consultar sus libros de texto y los ejercicios tendrán que ser electrónicos. Y para ampliar información las enciclopedias tienen que ser electrónicas para que estén actualizadas constantemente.
Es cierto que ajustar un modelo de negocio en Internet no es sencillo y todos conocemos la historia. Lo han conseguido las agencias de viajes, los operadores aéreos, los bancos y las aseguradoras. La Administración Pública también lo está encontrando. Pero otros están en el camino. Concretamente la enseñanza y la música son dos que tienen la obligación de crear un mercado estable en Internet que sea beneficioso para todos los agentes.
Lo de la música lo dejamos para otro análisis (los CD no pesan tanto) pero lo libros de texto precisan una solución urgente y creativa.
Estuve en la
ámplio huerto o jardín. Aquellos ciudadanos están en Utopía cultivando y recreándose con la jardinería. Vamos que la forma utópica de vivir es un adosado. Y va Richard Rogers y manifiesta que es mejor ciudades densas, compactas y que reutilicen el suelo urbano. Con ello se preserva el medio ambiente porque no se extiende la ciudad invadiendo el campo, no se usa el coche porque las distancias son razonables (se usan medios públicos), no hay barrios separados por orígenes (la gente se mezcla en la ciudad)
Me gustó mucho la producción de
cierto que hay que hacer algo más que reflexionar. El profesor de la Escuela de Alta Dirección de Barcelona (
Tenemos que ser conscientes de nuestra posición actual. El subdirector del IE Business School, Francisco Navarro, en su artículo “la competitividad de España” constata qu somos un escenario poco competitivo dentro de un escenario superior, que es Europa, mal posicionado para competir globalmente. Para ser competitivo hay que ofrecer alto valor añadido que sólo puede provenir de la innovación y de la “proximidad al cliente”, quién tiene que percibir el valor.






